La comida es regular, no tiene buena sazón. La persona que nos atendió no tenía la mejor disposición de servicio. Como el restaurante estaba lleno, la comida demoró 1 hora en llegar, ¡una barbaridad! Es para ir cuando uno tiene todo el tiempo del mundo. El lugar es bonito... pero el frío del aire acondicionado te quita toda las ganas de comer... y con el humo de las parrillas, uno sale oliendo a fonda.
