El lugar es pequeño pero con muchos detalles. Es como entrar a una casa en la india, incluso hay una sección en donde las mesas son a ras de piso y con cojines para ambientarte mejor. Tienen un menú degustación que es muy bueno y sus porciones son aceptables. Las famosas de cordero, el pollo a la mantequilla, el naan y el arroz basmati excelentes! En cuanto al servicio fueron muy atentos.
