Ya había probado Brutto hace unos meses y tenía ganas de volver, nuevamente quedé encantada! Pedimos de entrada Tuna taco y Lobster Roll, ambos buenísimos. De platos fuertes pedimos el imperdible Lobster Mac n Cheese, el risotto Brutto y una ensalada de perro con Burrata que estuvo buenísima. Los meseros son amables y el ambiente está chevere para compartir en grupo con amigos o hasta para ir en familia.




