Debo decir que mis expectativas sobre este restaurante no eran tan altas, pero me ha sorprendido muchísimo y de manera positiva. Lo primero que hay que mencionar es que toda la comida, al menos la que yo probé, estaba deliciosa. No tengo quejas. Lo que probé de entrada fueron Beef Gyosas, que sirven acompañadas de tres salsas: picante mostaza dijon y una vinagreta a base de soya. También probé los Vietnamese Summer Rolls, de camarones, también las sirven con dos salsas, recuerdo que una era con ajonjolí, la otra no. De plato fuerte pedí un Yakimeshi, arroz japonés, vegetales mixtos, omelette. Lo pedí mixto (pollo, carne, camarones) y de verdad que demasiado bueno. También el salmón One Way. me dejo sin palabras de lo rico, viene con arroz gohan. La verdad es que vale mucho la pena ir a este lugar.




