El ambiente en agradable excelente para compartir con los amigos. De la comida debo confesar que por los comentarios que había leído pensé que iba a estar espectacular, sin embargo, a mi me pareció buena pero no excelente. La presentación de sus platos bien elaborados, probé los dátiles de entrada muy ricos, los dumplins igual, mi plato el salmón bueno pero no espectacular, el acompañamiento un puré de camote me quedó debiendo. Algunos platos y destaco el pescado que no recuerdo el nombre en $42 me pareció excesivo su precio lo degusté y realmente no me pareció extraordinario. En cuanto a la atención la califico como regular para el tipo de restaurante que es. En primer lugar desde que llegamos el mesero nos presionaba porque pidiéramos ya que la cocina iba a cerrar. Luego se le notificó a uno de los meseros que el risotto estaba salado y en lugar de retirarlo fue a preguntarle a dos de las personas que estaban en la mesa si el de ellos estaba salado, lo que me pareció de mal gusto para el tipo de restaurante que es. Deben entrenar a los meseros para manejar este tipo de situaciones.




