Salí a un café con unos amigos. Ordené un café con leche y pedimos también dos órdenes de papas fritas para compartir. Mis amigos pidieron unos batidos de vainilla que estaban bastante buenos, y las papas fritas estuvieron muy ricas (en lo personal, tengo una debilidad por estas papas fritas porque son hechas de papa natural; no son de paquetes congelados). El café con leche estuvo algo raro para mi gusto (tenía un sabor muy amargo). Aunque en cuestiones de café, para gustos los colores. El servicio fue relativamente bueno, con tiempos de servicio bastante rápidos, y el ambiente en la terracita estuvo bien, considerando que fuimos en la noche y estaba fresco. Estuvimos allí un buen par de horas conversando hasta que cerramos el local. Acá toca saber elegir bien lo que se va a pedir. Con precios algo altos, es importante saber seleccionar los platillos de forma adecuada. Si uno lo logra, es recomendable ir a comer allí.
