Aquí todo es exquisito y algo que destaco es que siempre mantienen la calidad en sus platillos y en el servicio que ofrecen. Las entradas que ordenamos todas muy pero muy ricas: calamares al óleo, las Berenjenas Centenarias y Pan Napolitano. Los platos fuertes obviamente no se quedan atrás, los langostinos al cartucho igual deliciosos y los sabores balanceados. El spaghetti a la carbonara, el spaghettini con pepperonccini con langostinos, el spaghetti pescatore y los ravioles rellenos de queso en salsa blanca sin palabras. AQUÍ TODO ES SABROSO y las porciones generosas. No queda más que regresar a seguir degustando.




