Definitivamente mala experiencia.... toooodo fue un desastre. Fuimos al brunch domingo 10:30 el lugar necesita mejorar la acústica hay demasiado ruido. Pedimos Pork belly con patacones q tuvimos q devolver porque chorreaban grasa. El chai sabia a tierra y canela vieja, intomable😩 Los pancakes chiricanos se veían bien pero estaban secos y sin sabor. El filete de los egg benedict tenia sangre que mojo las tortillas a pesar de que no lo pedimos termino medio. Los huevos fritos de la Caserolita se pidieron bien hechos y vinieron aguados y la hojaldre igual llena de grasa y dura. Nos quejamos pero nos dicen que así se sirve allí. Decidimos retirarnos prácticamente sin comer antes de que empeorara la situación. Amablemente solo nos cobraron el Pork belly con salsa de tamarindo que estaba delicioso.
