En esta ocasión pedimos los medallones de res mignon, pollo a la santé (gratinado con bacon), salmón con eneldo y la corvina Santé (con mariscos en salsa de coco). Destacó el mignon que estaba tiernísimo y con excelente sabor, aunque todos los platos estuvieron muy buenos y en excelente porción. El servicio fue atento y rápido. Lo único que no gustó fue que el ambiente estaba tan ruidoso que no se podía conversar sin gritar. Se entiende que además de restaurante es un bar, pero a las 7:00 PM todavía es hora de cena y el volumen de la música no debería estar tan alto. La experiencia culinaria se arruina.




