Muy linda velada la que pasamos en Meze. Rica comida, excelente ambiente y atención. Nos dieron un recorrido por el lugar y nos contaron la historia de cada unos de sus salones. Toda la decoración está llena de detalles. Cada plato que probamos tiene su toque particular y nos encantó a todo el grupo. Solo un detalle nos pareció que debe mejorar: el pan pita para acompañar debería estar incluido dentro de los platos. Caso específico...la trilogía. Por el contrario, lo cobran aparte y la porción es bastante pequeña. De resto me encanta el lugar y seguramente volveré muy pronto.

