Primera visita y me he llevado una buena impresión. La pizza tiene buen tamaño, su masa puede estar mejor, sus ingredientes frescos. La lasaña muy caliente al servirla asi que su degustación estuvo un poco dificultosa. La pasta al pesto la sentimos un poco dura =( . Sus capuccinos, deliciosos aunque fuera más espuma que líquido =(. El ambiente, elegante e informal a la vez. Aseado. Apreciamos que uno de sus dueños nos haya ilustrado con los secretos de su cocina. Volveriamos para poder probar sus postres.



