Desde su entrada, el ambiente se siente tranquilo, elegante y acogedor. Su decoración es muy propia de Grecia y la distribución de espacio esta aprovechada al máximo. La atención es la que se quiere tener en cualquier lugar al donde uno va, cada mesero tiene una personalidad distinta, respetuosa y sobretodo atenta. La comida llega a la mesa relativamente rápido y los sabores de cada plato son sorprendentes. Me encanta todo de este lugar, mi familia lo ama tambien y lo recomendaré siempre para toda ocasión!!!


