Fue mucho lío tratar de hacer mi reserva, tuve que llamar, mandar correo, volver a llamar para confirmar etc. Pedimos el pan con tomate, demoró 17 minutos y vino un poco quemado en las esquinas Pedimos la lasagna de chorizo y los raviolis de salmón... espectacular!! Los meseros muy amables pacientes y pendientes, Aunque el restaurante es bien acogedor y elegante, tiene demasiada acústica, si más de 2 personas hablan alto, se escuchará en todo el restaurante y da la impresión de bulla.
