Para variar de siempre la misma comida, decidí invitar a mi esposa y suegros a celebrar el cumpleaños de mi esposa en este restaurante, desde la entrada el trato fue muy cordial, el lugar muy limpio y con una decoración libanesa muy bonita, la joven que nos atendió muy atenta y servicial, nos dio sus recomendaciones de que podíamos ordenar, a lo cual aceptamos, a mi esposa le encanto todo al igual que a mi hijo y suegros, la pasamos muy bien, quisiera volver y pedir más platos diferentes como los que comimos esta noche, una velada para el recuerdo, gracias por una buena velada




