Es un lugar que me asombró mucho, fui en familia y todos disfrutamos de esta oferta gastronómica. Nos ofrecieron la opción de un bufete pero queríamos experimentar lo que más nos llamara la atención del menú. Entradas de camarones apañados, ostras y gyozas fueron espectaculares para imaginar lo que seguía en sabor... luego pedimos una bandeja de carnes para poner al grill, wow! Espectacular, con entraña, short ribs y wuayu... además de vegetales a tu gusto... los acompañamientos que pedimos un arroz con langosta recomendadisimoooo... la sangría de sake demasiado rica.... y terminamos ya pagando cuenta y comenté que fuimos por mi cumple y gentilmente me ofrecieron un tiramisu a otro nivel!!! Nada, demasiado buena nuestra experiencia! Vuelvo pronto!!




