Desde que entras te sientes transportado fuera de panamá. Excelente ambientación. Definitivo el restaurante griego más lindo de Panamá. Todo lo que pedimos estaba deli. Recomiendo el baklava con todo y que normalmente no me gusta mucho. El risotto de hongos está espectacular. Único issue es el parking que es algo limitado pero tienen valet así que tampoco es trágico. Regresare pronto.



