El restaurante tiene disposición de mesas, no me ha tocado esperar por puesto; la atención del personal es muy buena y los precios del menú son accesible para las porciones de sus platos y gastronomía. De entrada el "bocadillo de salmón" trae cuatro pequeñas piezas de salmón con aguacate cubiertos con nori y tempurizado, es una buena porción para compartir, y la salsa con la que vienen bañados le da el punto de dulce balanceado. El plato que siempre pido es el ramen "Tonkotsu" hay demasiado sabor en este plato, tanto así, que el bambú es tan jugoso que me lo como todo y no me gusta comer bambú en otros platos. Es un lugar para regresar.

