Fuimos la noche del jueves a cenar con amigos para celebrar un cumpleaños llegamos tarde debido a que no cuenta de muchos estacionamientos por fortuna cuentan servicio de valet parking, cuando llegamos ya habitan amigos sentados en mesa esperándonos habitan pedido bebidas anteriormente , el salonero nos vio llegar y mientras nos sentamos en toda la instancia jamas nos sirvieron agua hasta el punto de tener que pedirsela, al momento de traer nuestros platos NO retiraron los platos para poner el nuevo con la.comida nos entregaron los platos en manos literalmente, no se si es que el salonero tuvo un mal día o cual fue la razón , notamos que le llamaron la atencion y aun así cuando una de mis amigas le pidió mas agua hizo un gesto grosero, demás esta decir que servia el agua de mala gana, honestamente de no ser por el chef bilal que se presento a nuestra mesa y nos atendió amablemente tratando de recuperarnos la noche. De no ser por el absolutamente no volvería a este restaurante ni lo recomendaría el.servicio es pesimo aun si la comida tuviese algo en especial lo cual no me impacto tampoco. Pido hagan ajustes en cuanto a su servicio pues es una grosería tener tan altos costos y tener tanto nombre para un servicio se baja calidad.. otro detalle un salonero vende, y no malogra una buena venta a manera de critica constructiva.
