Al llegar descubres un terraza llena de luces, luego al entrar desde su piso hasta la decoración de sus paredes te remontan a esas imágenes de restaurantes griegos. Probé de entrada el trío de salsas donde se destaca el tzatzijki y de plato fuerte el Agioritiki Tigania, mixto de pollo, cerdo y chorizo con una salsa de limón y mostaza. Todo delicioso y acompañado de una excelente atención.
