Debo admitir que la presentación de sus platos ha cambiado y mejorado muchísimo desde la última que fui (antes que existiera Degusta). En fin, un restaurante con sabor-estilo gringo que es netamente transaccional. Siento que el objetivo de estos restaurantes es que compres la comida o bebas mucho más no que te lleves una "experiencia". Dicho esto, la relación costo-calidad sobre todo en el servicio es regular. Nada WOW. Buenas porciones, buena calidad de los alimentos y atención básica, tirando a regular 3/4.




