Excelente opción para comer una deliciosa y fresca comida italiana . El mesero Johan fue realmente amable y conocedor del menú a la perfección. Los callos (mondongo) a la parmesana una delicia total. Las pizzas hechas con una masa muy fina pero deliciosas y con ingredientes de calidad . La pasta a la carbonara riquísima. Y el postre que fue un pie de limón estaba en su punto . El ambiente muy tranquilo y sobrio . Regresaría sin dudarlo .




