Me llamó la atención un día al pasar por la cincuemtenario y veo éste local hermoso en una playita con una decoración natural q invitaba a entrar , encontré un último estacionamiento en la plaza y entré a probar . Sentí q entré a un restaurante familiar con clientela fija hasta q el encargado llegó y se presentó y me hizo sentir parte del grupo , seguido me mandó al mesero y pedí los wings de entrada y la spicy capresse pizza , ambos deliciosos ! Recomendables ambos platillos !



