La pizza es muy buena, mi favorita es la Pizza Papillon. El único problema que tiene es que hay mucho ruido en el restaurante. A veces es tan alto que no se puede conversar en la mesa. Parece que las paredes y el techo reflejan mucho el sonido y amplifica el ruido, especialmente cuando el restaurante está lleno. Ademas, por ser un restaurante familiar, el ruido provocado por los niños se torna muy alto y hace que la visita sea desagradable. No tengo nada contra los niños, por el contrario. Recomendamos verificar con un arquitecto maneras en que se puede apagar un poco el ruido y así darle a este restaurante un ambiente mucho mas sano para todos.
