Pequeño restaurante con servicio amable, rápido y eficiente. La música la tienen muy alta y el aire acondicionado no se siente durante el sol del mediodía y el lugar lleno de gente. Este es el primer restaurante chino que me ofrece pan y mantequilla de la casa de cortesía. La comida me decepcionó. El broccoli se notaba amarillento a pesar de venir cubierto en salsa de ostión, y tanto el broccoli como los hongos estuvieron pasados de sal. En cuanto a los fideos al estilo Singapur, estos venían de un color naranja extraño cuando el curry es de color amarillo. Los fideos estuvieron muy secos para mi gusto. En resumen, hay mejores lugares para comer comida china.


