El lugar tiene muy buen ambiente, techo alto así que te te sientes con mucho espacio, iluminado, fresco, y si te molesta el aire acondicionado, también tiene su terraza que, aunque pequeña, es acogedora y fresca cuando el sol baja. El servicio es muy bueno, tarda algo cuando esta lleno pero no es demasiado. La variedad de cervezas es muy interesante, muy buena la que tiene sabor a mango. Sobre la comida, probaos únicamente unas empanadas negras que estaban muy buenas así que quedé invitado a probar más por que los platos que se ven pasar se ven muy interesantes
