En este caso fuimos por postres y cafés, el pie de limón de textura agradable al paladar y un buen toque de limón. Llegó el turno del turamisú, estando en un restaurante italiano esperábamos que fuera el mejor, Dulce en demasía con la duda si era mascarpone.Los cafés decepcionaron, capuccino de sabor extraño y expresso ralo. Talvez en otra ocasión que pruebe entrada y plato fuerte la experiencia sea mejor , con un mesero más atento, menos apurado que atienda. a mis varias solicitudes por agua.
