Fui a la sucursal de albrook, apenas que estas en la entrada te abren la puerta y te llevan a una mesa de una vez sin tener que esperar. El mesero que atendió fue bien amable, recomendaba si no sabía que pedir y siempre estaba atento de cuando se acababa la bebida para hacer el refill. La comida está buena, aunque en algunos platos faltaba algo de sazón, el ambiente relajado con música en el background. Recomendado!




