No hay nada que no ame de Saril. Desde la amabilidad de su staff, el cariño de sus platos, y el hecho de que el mismo chef Victor te salude y pida tu opinión crítica sobre sus platos es excepcional. Fui por el Saril Lunch y probamos los Poke, el pollo a la parrilla y la costilla, espectacular. No dejen de pedir la limonada de Saril.
