Muy buena atención desde que entras, nos ubicamos el ambiente interno ya que anteriormente habíamos usado la terraza, acogedora él área hasta que llegaron una familia ruidosa... la chica Honey súper atenta y nos recomendó el queso fundido de entrada muy rico, las primeras copas de sangría bien preparadas pero la segunda no tan buenas, tortelinis de salmón exquisito y el filete muy bueno.




