Increíble experiencia desde que llegas, todo el lugar desde afuera se ve mágico, con 2 áreas para sentarse afuera con el ambiente perfecto igualmente adentro es como transportarse a otro país, diría Grecia pero. O he tenido la oportunidad, el tema es que se sale de lo cotidiano. El menú tan variado que cuesta decider que, por lo que recomiendo ir carios para pedir deferente platos compartir y así poder probar un poco de varios, las porciones son para compartir, no hubo ningún plato ordenado que no nos haya encantado. Recomendaciones de lo probado: Feta se Fillo Crustas, Melitzana de GiaGia, Trilogia, Rebithada Sifnou, los tres panes ofrecido buenísimos, pan pita, baguette y Horiatiko, las berenjenas fritas, y loa postres ni hablar el Blakava, los mini donuts... recomendadisimo!




