Las gyozas estaban un poco crujientes deberían de estar más suaves, los Edamanes están súper desabridos, y los rames que pedimos, no me acuerdo bien los nombres pero el número 19 y 12 estaban bien pero el kimchi sabía muchísimo a ajo, la atención estaba súper dispersa ( aunque se le entiende que estaba full el local, pero al final ya no quedaba muchas mesas y seguía igual) bastante estacionamiento



