Soy asidua cliente del restaurante desde hace 3 años y cada día está mejor, desde que te reciben los valet parking, los meseros, el propio Alejandro diciendo lo que tiene preparado,el pan con alioli y tomate, todos los ingredientes muy frescos, preparados como en casa, porciones abundantes y para gustos los sabores. Que te diga que me gustó, Carta de vino buena y desde 17.00, los platos especiales como rabo de toro, cochinillo, cocido gallego, terrina de mero, pulpo al grill. En fin delicias que siempre te hacen regresar, porque te hacen sentir muy , pero muy especial. Es necesario reservar en cualquier día o evento si quieres tener seguridad de tener mesa.
