Fui el domingo tempranito para desayunar. 7:00am. Perfecta la hora! No hay casi nadie. Por otra parte, como no esta lleno, uno se da cuenta que al restaurante hay que meterle la mano. Desde la entrada se ven las alfombras gastadas y sucias. Lastima ya que es un icono de Panama y deben mantener una buena imagen. El desayuno y el servicio EXCELENTE como siempre. Dim sum completo y otros platos del menu disponibles. Muy buena experiencia. Solo falta el maquillaje para demostrar el orgullo de este tradicional icono de la cultura chino-panameña.
