Quisimos celebrar el cumpleaños de una amiga y escogimos Meze por sugerencia de una de las comensales que ya había estado. Grata sorpresa por el lugar, su decoración, seguramente evocando espacios familiares, con recetas de las cocinas de las abuelas. Cuenta con varios espacios separados y salones privados. De la mano de Cecilia y Jesús, jóvenes muy amables, quienes nos atendieron y sugirieron platos, quedamos muy satisfechas por lo que volveré y recomiendo ampliamente. Por cortesía de la casa probamos unas aceitunas muy generosas con el pan griego o de pita y por las sugerencias de nuestros anfitriones, compartimos de entrada una crema de berenjena con aceite de oliva (tzatsiki) y una ensalada de remolacha con yogourt griego (panzarotanata), por espero no incurrir en errores con los nombres. Y luego pedimos el cordero sobre papas griegas, (xpudi xidatu), la tradicional Moussaka, una lasagna deliciosa y pinchos de cordero y pollo. Todo acompañado del vino de la casa y al final un postre para apagar la velita de la homenajeada.. Acompaño fotos.. Felicitaciones, les auguro mucho éxito y espero que cada día sean mejores..




