Almorzamos un sábado, el restaurante tiene una terraza muy linda para disfrutar con amigos o familia. Las entradas de berenjenas empanizada con tzatziki, empanadas de filo espinacas y feta muy rico. La musaka bien, con un poco más de sal mejor, la brocheta de pollo y el chorizo rico. Excelente selección de bebidas griegas (vinos, cervezas, café) un baklava espectacular y el amable servicio al final al ofrecer un digestivo de la casa a elegir. Volveremos!




