La atención fue excepcional, la joven Verónica nos atendió y fue muy atenta. Pedí junto a un amigo una “tarde de té” por su sugerencia, que era un mostrador de un poco de todo, desde pizzas y panes hasta los postres, y cada cosa era más rica que lo anterior. Era una cantidad excelente y traía dos bebidas, para las cuales pedimos chocolate, que estuvieron increíbles. Definitivamente volveré!

