Se trata de un lugar ubicado en un área histórica y turística. Las instalaciones se encuentran en un edificio bellamente decorado, siendo uno de los más antiguos del Casco. Quede encantado con la estructura y el ambiente del lugar. Dime embargo, ese encanto desapareció con el trato y la mala comida. Pedí un ceviche de pescado que parecía un sancocho de gallina. Su aspecto era tan malo que regrese el plato. El servicio estuvo pésimo. Olvidaron los platos dos veces, y le supuesto que tratados en una eternidad en traerlo. Se equivocaron con la cuenta y sobre eso querían cobrar propina. Pese a lo bello del lugar no vuelvo.
