Muy regular en todo aspecto. Fui apenas abrieron y había 30 meseros dando vueltas sin rumbo, dos personas que mandaban con aires de superioridad, haciendole saber al resto del universo que ellos eran los encargados de los meseros, una actitud muy desagradable. Pedí un steak término medio y vino seco, el side de cebollas asadas vino crudo. No volvería.
