Decepción total fue mi experiencia hoy. Pedimos unos tragos para ambientarnos y llegaron después de las entradas y del único plato que pidió mi esposo. Llevé como invitación especial a un familiar muy querido que nos visitaba como turista, al que creíamos como uno de los mejores restaurantes de la ciudad y resultó una decepción. Servicio pobre y lento. Los tortelinis rellenos y estaba insípidos. Yo pedi la ensalada de feta con peras, y las peras no se veían ademas de aguadas, la lechuga mustia, la salsa escasa, De segundo pedi lis dumplings de cordero, y estaban bien aunque casi fríos. Nuestra invitada salió mejor pues su tuna pizza y su suchi terciopelo estaban muy ricos. Por cierto, a los saloneros hay que entrenarlos mejor: en la mesa de al lado llevaron un trago que se le cayó en la bandeja y asi se lo entregó a la cliente. Después se escuchó y fuerte ruido y era un salonero que se cayó todo el contenido de la bandeja al piso. Ahh y pedi agua con gas con una rodaja de limón y tuve que pedir de nuevo el limón que además debe ir antes de servir el agua. Para colmo nos dieron la mesa al lado de la puerta de la terraza y el golpeteo de la puerta lo hace desagradable. En fin una lástima y vergüenza con nuestra invitada quien no se lleva buena imagen.
