Fui el sábado en la noche, y por cierto eramos 5 personas, incluía un visitante. QUE PENA cuando quisimos sentarnos en la terraza, una mesera bastante grosera nos incomodo con su trato poco cortes para decirnos que la terraza eran mesas para 4 personas, quizás tenga razón, pero hay mejores maneras de tratar a los clientes. Los emparedados excelentes como siempre, igual los licuados, afortunadamente nos atendió un mesero muy amable, que supo reponer el mal trato de su compañera. Pensare un poco más en regresar.
