Tengo que confesar que nunca había estado en un restaurante así. Lo más cercano que lo puedo describir es "Rodizio asiático". Pedimos el menú de $45 y consistía en un desfile incesante de entradas, bocas, platos fuertes, mariscos, carnes, postres y todo lo que se le pueda ocurrir al chef. Algunos platos los pude interpretar pero para otros necesité de una explicación adicional para saber de qué se trataba. Ese detalle de que asan la carne en la misma mesa es muy original pero hubo personas que se quejaron del calor emanado. Recomiendo que si lo van a probar, vayan con el estómago vacío para realmente aprovechar el dinero. De otra forma, será un desperdicio.
