Trattoria excelente, exquisitamente decorada, servicio eficiente, rápido y esmerado. Personal organizado y se complementan enfocados principalmente en la satisfacción de los comensales. Fabulosas entradas, la sangría insuperable, quizás la mejor que he probado en Panamá. Excelente selección de vinos, variedad de cervezas artesanales nacionales e italianas. La pasta al dente magnífica!, las salsas de primer mundo; la pizza Margarita con pasta hecha en casa horneada en horno de leña. El cierre un tiramisu, que fue suficiente para cuatro personas. Volver es un must!




