Es la segunda vez que voy a este restaurante y me he llevado una gran decepción. Llegamos y había una familia de tres en una de las mesas cercana a nosotros, nos sentamos y pedimos dos platos: Entraña y carne a la pimienta, no pasaron ni 5 minutos y la carne llegó junto con la mesa de la familia que ya estaba antes que llegáramos, es decir, al mismo tiempo. Fue muy extraño que los platos que pedimos estuvieran tan rápido como si supieran lo que ibamos a pedir anticipadamente y junto con la mesa que ya tenía rato de estar allí. Tuve mal presentimiento pero traté de no pensar en eso. Señores, nos fue muy mal. Muy mala experiencia. No vuelvo mas.
