Conozco este restaurante hace años. A pesar de estar con pocas mesas ocupadas la comida demoró mucho. La atención buena. Hay que recordar que la propina en Panamá no es obligatoria y fue incluida en el total de la cuenta. La propina es a discreción del cliente y se dá de acuerdo a su satisfacción por el servicio brindado. Anteriormente el tiempo de espera era lo lógico. Su ambiente me encanta.
