La experiencia aquí fue una mezcla de sentimientos, un up and down... el pulpo al carbón muy rico, buena textura, buena porción sin embargo el New York dejo mucho que desear, casi frio en el medio. Los tortelones de salmón los recomiendo, con salsa de vino blanco y tomates frescos son un espectáculo para el paladar. En la parte del servicio lastimosamente no nos fue muy bien, desde tener que pedir pan hasta que rellenen la copa de agua, vamos con tantos años en el mercado este tipo de inconsistencias ya deberían haberlas superado. El salad bar mejor ni lo menciono!!
