Excelente comida, las alitas están riquísimas tanto las picantes como las dulces. La torta de camarones muy buena, además del bbq korean de tiras de res muy divertido. Les falta selección en bebidas, además de la atención de la muchachas. No tenían claro de que trataba la comida, hay que tener paciencia porque el local es de una pareja de ancianos, el sr cobra y atiende, mientras la sra cocina.

