El local tiene una buena cantidad de estacionamientos, lo que es cada vez más un activo muy valorado en esta ciudad que se ha tornado algo hostil para los conductores. Es curioso el nombre para un restaurante que es propiedad de gallegos, pero seguro ayuda a competir en el mercado de restaurantes especializados en carne. De entrada pedí pulpo a la gallega que venía en una porción razonable y con buen sabor y consistencia, aunque yo lo prefiero con algo más de pimentón picante espolvoreado. De entrada probé el filete a la Bernesa, que era una porción generosa y venía cocido tal como lo pedí (3/4). Lo acompañé con la barra de ensaladas) hoy extrañe los huevos cocidos partidos a la mitad) y una orden de yuca frita que alcanza fácilmente para 2 personas. De postre un flan de queso y coco que estaba muy rico. Hoy no tomé bebidas aparte del agua pero tienen una buena carta de vinos. La atención, como siempre, fue muy atenta.
