Muy bueno, la atención de la dueña como host, la atención del chef que salió personalmente a asegurar que nuestra comida estuviera buena, fue una tremenda experiencia. El restaurante en sí tiene los detalles a nivel de decoración y atención 7 estrellas. De nuevo, la comida ni se diga... Los camarones tempurizados con salsa agridulce picante, el pulpo a la parrilla de entrada fue algo de otro mundo, suave y en su punto. La tabla criolla, que tiene chorizo, morcilla y molleja, una buena morcilla, una buena molleja de res es una delicatessen, no cualquiera la hace bien. Y para terminar un cuadril asado en su perfección, con vegetales asados. Regresaremos a probar más de Santa Rita! Felicidades!




