Tenia mas de un año de no venir a este restaurante, y mi madre decidio que queria desayunar chino el 8 de diciembre... justamente aqui! Como se que el restaurante iba a estar increiblemente lleno, esperaba que el servicio fuera poco menos que regular, pero me equivoque. El servicio fue bastante rápido y muy amable, a pesar de haber largas filas esperando, jamas nos hicieron sentir que debíamos irnos, al pedir la cuenta fue rapidisimo, y para mi grata sorpresa, cobrarnos tambien fue expedito... y el dim sum, como siempre, fabuloso. Felicidades a la Gerencia, por el excelente manejo de multitudes!
