Muy rica la comida, lo único malo fue el mesero apenas llegamos súper pero súper insistente para que pidiéramos una botella de vino que cuando pedimos la carta para escoger costaba $256! Me pareció de mal gusto su actitud, el otro que nos atendió fue muy bueno, nos recomendó varios platos y los explicaba muy bien. Pedimos dos entradas, de plato fuerte cordero y tuna, de postre el tres leches, en general bien.




